Tomados de su libro “Alas legendarias, historia de una vida en el aire”, incorporamos hoy a esta sección aspectos salientes de la rica trayectoria civil, comercial y militar, del aviador tandilense Leonardo David García.
Nacido en 1924, contaba tan solo cinco años de edad, cuando surgió su pasión por la aviación en la chacra de sus abuelos, cercana a la localidad de Gardey. Allí sintió por primera vez el ruido de un motor de avión. En 1941, apenas doce años después, obtuvo el diploma de mecánico copiloto de aviones y tres años más tarde, la habilitación como piloto. De ahí en más, no abandonó nunca su quehacer aeronáutico. Fue piloto e instructor, destacándose en la formación de numerosos aviadores; durante 23 años, en su propia Escuela.
Seis décadas atrás, fue el iniciador de la pulverización aérea en nuestros campos.
A lo largo de casi 70 años, jalonó una rica trayectoria que habla de muchos y valiosos logros y una experiencia profesional única.







